Ser Periodista. Eduardo Garibay Mares

Ser periodista

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Ser Periodista – Eduardo Garibay Mares. Prensa Libre. Diciembre 17 2016 No. 943 PAGINA 2 : ENLACE PDF

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Eduardo Garibay Mares

Prensa Libre

Jacona, Michoacán. Diciembre 17 de 2016. Página 2

 

Ser periodista cual Quijote que, pluma en ristre, lucha contra la inequidad y en pro del bien común, cabalgado en el Rocinante de su idealismo y escudado por sus principios, al ejercer el periodismo y efectuar un trabajo profesional donde se enfrenta a grupos de poder político, económico y social, puesto que su misión, como la gota de agua, es perforar e incidir en la roca de la sinrazón”. Eglisic Severo Garrios.

 

Eduardo Garibay Mares. Cronista e Historiador. Periodico Prensa Libre

Eduardo Garibay Mares. Cronista e Historiador. Periodico Prensa Libre

Publicado con el título “Ser Periodista”, desde el sábado 21 de enero de 2006 en el periódico Cambio de Michoacán, en el actual  mes de diciembre de 2016, casi once años después, sigue vigente en su totalidad lo expresado entonces en cuanto a ser periodista:

Como corresponsal, cronista, gacetillero, noticiero, publicista, redactor, reportero, fotógrafo, camarógrafo, etcétera, el periodista es, cual el gladiador rebelde Espartaco, quien aunque sometido al dominio de empresas dueñas de medios de comunicación, esto es, negocios de los que depende, lucha contra esclavistas de la humanidad, de la nación, del pueblo, de la persona.

Periodista que igual se equipara al mítico Prometeo, quien por ser el iniciador de la primera civilización humana fue condenado a vivir encadenado y ser sometido al suplicio sin fin, por llevar a la gente la luz del conocimiento.

Así también, acepciones enciclopédicas definen, en lo individual, que ser periodista es ejercer la profesión del periodismo, en cualquiera de sus formas, ya sea en medios impresos, radio, televisión, o medios digitales. Es el que a través de los medios de comunicación: manifiesta al público una cosa, revela lo que estaba secreto u oculto, y hace partícipe a la gente de lo que conoce; tras averiguar la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas; es decir, que el periodista tiene capacidad profesional para entender, advertir, saber, echar de ver.

Definiciones que en lo general consideran que periodista es el compositor, autor o editor de un periódico: persona física o moral encargada de la impresión y divulgación de una obra que se publica periódicamente.

Entonces, periodista es el que se dedica a la búsqueda de información y a su posterior difusión, con sustento en principios entre los que destacan el respeto por la verdad y el rigor en la búsqueda de la información, que conllevan a reconocer la excelencia del periodista, o del medio de comunicación, que consigue información relevante, concisa y exacta en el menor tiempo posible.

Opiniones en torno al periodismo escrito

Para Camilo José Cela, periodista es quien maneja la letra como herramienta e incluso la esgrime como arma que, a veces, regresa como bumerang que si no causa daño al escritor, al menos le amenaza con el descalabro.

Para el buen ejercicio de la profesión, Cela concretó una docena de mandamientos donde señala que es deber del periodista:

Uno, decir lo que acontece, no lo que quisiera que aconteciese o lo que imagina que aconteció;

Dos, decir la verdad anteponiéndola a cualquier otra consideración;

Tres, ser tan objetivo como un espejo plano, porque la manipulación y la mera visión especulativa, deliberadamente monstruosa de la imagen, o la idea así expresada con la palabra, cabe en la literatura pero jamás en el periodismo;

Cuatro, callar antes que deformar, pues el periodismo no es carnaval, cámara de horrores, ni museo de figuras de cera;

Cinco, ser independiente en su criterio y no entrar en el juego político inmediato;

Seis, aspirar al entendimiento intelectual y no al presentimiento visceral de los sucesos y las situaciones.

Siete; funcionar acorde con la empresa y línea editorial, ya que un periódico ha de ser unidad de conducta y de expresión y no una suma de parcialidades, por lo que si la coincidencia de criterios fuese insalvable, ha irse a otro lugar, ya que son inadmisibles la traición a sí mismo o a la empresa, así como la conspiración, la sublevación o el golpe de estado. En cualquier caso, recordará que para exponer todos los posibles puntos de vista están las columnas y los artículos firmados;

Ocho, resistir toda suerte de presiones: morales, sociales, religiosas, políticas, familiares, económicas, sindicales, etcétera, incluidas las de la empresa editorial;

Nueve, recordar siempre que el periodista no es el eje de nada sino el eco de todo;

Diez, huir de la voz propia y escribir siempre con sencillez, corrección, y un total respeto a la lengua;

Once, conservar el más firme y honesto orgullo profesional a todo trance y, siempre dentro del debido respeto, no inclinarse ante nadie; y

Doce, no delatar, no caer en la murmuración y no adular.

Gabriel García Márquez considera por su parte que más que proponer un nuevo modo de enseñar periodismo, lo que se requiere es rescatar el viejo modo de aprenderlo, y por ello señala que los medios harían bien en apoyar esta enseñanza teórico práctica en sus salas de redacción, o con talleres diseñados a propósito, como los simuladores aéreos que reproducen todo incidente de vuelo para que los estudiantes aprendan a sortear desastres antes de que se los encuentren de verdad atravesados en la vida, dado que el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad; motivo que lo lleva a concluir, entre otras cosas, que nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, o la demolición moral del fracaso.

En tanto, Eglisic Severo Garrios expresa que la labor periodística no es el mero privilegio individual de tener libertad para expresar opiniones, sino el ejercicio profesional que se aplica al sentido toral de la libertad: el derecho de los marginados sectores de población mayoritarios a romper las ataduras de la ignorancia, la pobreza, la explotación, el sometimiento.

Corolario

En torno al ser y quehacer del periodista, y de las empresas dueñas de medios de comunicación, los respectivos planteamientos del español Cela, del colombiano García Márquez y del mexicano Severo Garrios evidencian, aquí y ahora, que a las enunciadas dificultades enfrentadas en el ejercicio profesional del periodismo, se suma la desunión que mantiene dividido al gremio, que lo sigue acotando y que es el origen de muchas de las cuestiones que hoy lo afectan.

Porque a la falta de unión se debe no sólo que los periodistas sean menospreciados entre profesionistas de otras disciplinas, sino que al tampoco tener un estatuto de seguridad laboral, se les trate por eso como empleados desechables y se les paguen salarios con que sobreviven.

Desunión de los periodistas que asimismo le hace el juego a la impunidad con que se agravia su integridad moral y/o física e incluso, al atentar contra su vida, se les mata.

Por eso, en el ser periodista la unidad del gremio periodístico ha de ser punto de partida y objetivo primordial, con sustento en acciones que lo fortalezcan al redoblar actividades en defensa de la libertad de prensa y expresión, así como del derecho a la información.

Unión que igual implica definir estrategias para una eficaz defensa de periodistas; impulsar la promulgación de leyes para el bienestar social de los periodistas y sus familias; y promover la ética y la superación profesional del periodista, a fin de que se cumpla cabalmente el rol social de comunicadores y medios informativos, por sobre los principales desafíos a vencer, especialmente con relación a la superación de la situación de pobreza, discriminación y desigualdad social en México.

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