Evolución del periodismo, conferencia de Eduardo Garibay Mares en el marco del XV Aniversario del periódico Epígrafo de Morelia

Evolución del periodismo. Conferencia de Eduardo Garibay Mares en el XV Aniversario del periódico Epígrafo de Morelia

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Evolución del periodismo. Escritura e imprenta en crónica, historia y periodismo independentista de México. Eduardo Garibay Mares : ENLACE PDF

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Evolución del periodismo. Escritura e imprenta en crónica, historia y periodismo independentista de México

 

Eduardo Garibay Mares

www.prensalibremexicana.com

Viernes 16 de Diciembre de 2016

 

Eduardo Garibay Mares. Universitario Ejemplo de Actuales y Futuras Generaciones, en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSNH

Escribir es asir palabras y pensamientos, para conservarlos y comunicarlos a gente del contexto y de la posteridad.

Imprimir escritos y gráficas, es el arte de fijar ideas tanto de la palabra escrita, como de las imágenes, producto del consciente afán de dar una forma concreta e imperecedera a ideas abstractas, a fin de comunicarlo a un mayor número de personas e igual preservarlo para la humanidad.

De ahí que al transitar las formas de escritura ancestrales a papel, tinta e imprenta, se evidencie que las imágenes hechas mediante dibujos rupestres son predecesoras del lenguaje escrito, dado que los prehistóricos mensajes y comunicación antecedieron al lenguaje pictórico con el que posteriormente se conservaron ideas de la palabra hablada, en forma concreta, como sucedió cuando los egipcios usaron jeroglíficos, complicado sistema pictográfico que no obstante ser popularizado después igual siguió siendo difícil, hasta que los fenicios lo hicieron práctico y eficiente al transformar los elaborados dibujos en sencillos símbolos estenográficos, y crear así un sistema de conservación del lenguaje mediante el cual, al retener los sonidos orales, lo fijaban de forma concreta a través del lenguaje escrito, con base en el alfabeto de la escritura que de ellos pasó a los griegos y de estos a los romanos.

En torno a ello, la necesidad de un material útil para dibujar y escribir, a la vez que menos voluminoso para transportarlo, ya había llevado a los chinos a ser los primeros en fabricar lo que hoy se conoce como papel, empleando tanto la materia fibrosa de varias plantas como los desechos de la seda; y a los egipcios, mucho tiempo después, a recurrir para los mismos usos a la planta de papiro, de la que proviene el nombre de papel, siendo los fenicios quienes establecieron esa industria en la ciudad de Gebel, llamada Biblos por los griegos.

Material que para el uso común más tarde fue elaborado en Europa con algodón crudo, por imitación del de origen chino, al que se le llamó papel “de trapos”.

Para escribir y dibujar sobre el papiro, proveniente de Egipto se usaron tintas a base de fluidos compuestos por nuez de agalla y pigmentos de sepia, aunque fueron los chinos quienes inventaron la mezcla de goma y carbón de leña, útil para escribir nítidas letras negras, tinta cuya producción se popularizó en el mundo occidental hasta el siglo XV, junto con los lápices de plomo.

En el surgimiento de la imprenta

Bucólico fue el descubrimiento de tipos móviles de la imprenta, cuandoal conocer a la joven Gretchen Fust y enamorarse de ella, bajo las sombras de los sauces crecidos a la orilla de los canales de Holanda, Juan Gutenberg con pasión vehemente se entretenía en reproducir el nombre de su amada, aunque no grabándolo en la corteza del árbol, sino esculpiéndolo letra por letra en pedacitos de madera que él cortaba, mismas que envolvió en pergamino y que, para su asombro, al día siguiente las vio tenuemente reproducidas en su relieve, impresas en color oscuro, debido a la exudación de la madera durante la noche y a su contacto presionado en el pergamino, con lo cual los caracteres móviles de la imprenta se le revelaron en germen, y le hizo posible inventar los caracteres móviles de metal.

Así las cosas, aunque conocido este avance tecnológico a partir de entonces, fue junto con el aumento del saber y con el auge del comercio entre las naciones, que durante el siglo XV la imprenta alcanzó un perfeccionamiento tal que posibilitó la compra de libros a un precio menor, en respuesta a la demanda de un método de reproducción literaria rápida y sobre todo económica, logrado cuando Gutenberg aportó el método de multiplicación de textos escritos, apoyado por Juan Fust y Pedro Schoeffer, al perfeccionar la prensa y el sistema de impresión con letras móviles, con lo que además se pusieron al alcance de casi todos los bolsillos de las clases privilegiadas aquellos libros, ahora llamados incunables, cuya propia definición del término incunable, del latín incunabulum: en cuna, expresa el mérito de los libros publicados en el siglo XV, en la cuna de la imprenta, a partir de que Gutemberg inventara en Maguncia los caracteres móviles de metal hacia 1436.

Igualmente, a partir de aquel contexto la imprenta hizo posible después el surgimiento de los periódicos, que en su origen fueron fragmentos de información que por su importancia no eran confiados al pregonero del pueblo, y que por eso se imprimían en una tira de papel que se colocaba en el escaparate de alguna tienda, donde la gente al ir de compras se enteraba de su contenido y comentaba los acontecimientos entre sí y con el dueño del negocio, luego de lo cual, al comprender la información cada vez más sucesos políticos y sociales de diferentes partes del mundo, los emprendedores editores imprimían más seguido las noticias, que de inmediato enviaban no sólo a los principales centros de comercio, sino a centenares de los miembros de más recursos económicos de la sociedad.

Fue así que los pocos lectores se hicieron cientos y luego miles, hasta aumentar a millones, y que para su difusión masiva los periódicos llegaron a imprimirse en páginas de mayor tamaño, donde la información comunicada comprendió, además de cuestiones de esparcimiento para los lectores, divertidas gráficas para la niñez y recreación de noticias, también con dibujos, para la multitud analfabeta, que hoy lamentablemente aún es numerosa.

Correlación e interacción de la crónica, la historia y el periodismo

Es obvia la correlación e interacción del ser y quehacer: del cronista, que redacta su narración de los hechos ordenados y sucesivos; del historiador, que estudia y escribe metodológicamente hechos del pasado; y del periodista, que recopila información noticiosa y de actualidad para difundirla en medios de comunicación.

Sí, profesionales que por la sola práctica o con grados universitarios, prosiguen sin mayores cambios en analogía con precursores en el oficio de investigar y escribir, como se deja ver desde Tucídides, quien sustentó su obra Historia de la guerra del Peloponeso con sucesos en que personalmente intervino, con informaciones de protagonistas en los acontecimientos y con testigos oculares de los mismos, todo ello de una manera empírica que no le resta valor a su legado, por su objetividad y conocimiento del ser humano y de la política, que lo ubica como el iniciador de una concepción de la historia protagonizada y forjada no por dioses o héroes, sino por hombres.

Nacido en la segunda mitad del siglo V antes de Cristo y muerto alrededor de los cuarenta años de edad, Tucídides, señalado como ateniense, empezó a escribir noticias desde el inicio de las hostilidades que condujeron a la guerra del Peloponeso, y como cronista escribió sólo lo que vio y lo que supo y entendió directamente de personas que, por haber sido partícipes, tenían noticia y conocimiento de los hechos, sin perder de vista que de las mismas personas presentes en un hecho surgen diversas expresiones y versiones, cada cual según la particular formación, afición y capacidad para recordar y expresar lo vivido.

Tucídides analizó los hechos en su obra y por eso es que fue de acontecimientos y procesos, que comprenden la urdimbre histórica, a las causas profundas que los explican, acudiendo tanto a los anteriores hechos y situaciones políticas, como a las acciones de hombres de Estado o de militares, quienes por cuyas respectivas ambiciones manipularon a las masas y aprovecharon la situación económica.

Esto es, que Tucídides trabajó para cerciorarse por sí mismo las cosas de que escribía, por ello interrogó a los que sabían y comprobó sus informaciones en fuentes diversas, comparando las unas con las otras, sin escribir nada sobre algo que él no hubiese conocido o constatado.

Como autor, desapareció detrás del hecho o del documento por él analizado, porque tal actitud impersonal del investigador es garantía segura de su imparcialidad. También tuvo el cuidado de escribir una obra donde el encadenamiento de los hechos guio el desarrollo e igual obligó a seguir un orden cronológico.

Al partir del supuesto de que la realidad puede ser totalmente entendida, Tucídides fácilmente tendió a reducirla a las leyes de lo racional, es por eso que al escribir acerca de las batallas consignó el triunfo mismo de la inteligencia, donde la táctica se convertía en el arte de prever, comprendiendo incluso la intervención del azar, para limitar de antemano sus efectos, con lo que así la victoria resultaba ser la comprobación del razonamiento acertado.

Él fue el primero en introducir la crítica en la narración histórica, donde midió con igual vara la obra de su antecesor Herodoto, titulada Los nueve libros de la historia, a quien alude al aconsejar que no se dé crédito del todo a quienes artificialmente hacen las cosas más grandes de lo que son, ni a los que no sustentan en documentos sus noticias, crónicas e historias, ni a quienes procuran escribir o decir cosas deleitables y apacibles, a los ojos de quien los lee o a los oídos de quien los escucha, que escribir o decir verdades.

Esto es, que Tucídides es ejemplo señero que prevalece hasta nuestros días, para ser seguido por el periodista, el cronista, el historiador.

La imprenta en la insurgencia independentista de México

Como difusora masiva del conocimiento y preservadora de documentos sustento de la memoria cultural e histórica, los antecedentes de la imprenta en México, y luego en Michoacán,inician cuando el 18 de octubre de 1539, Carlos V autorizó para que en América instalase una imprenta el tipógrafo italiano Juan Pablos, llegado de Sevilla, España, en un contexto en el que, tras la conquista española, las publicaciones ayudarían a la organización política del virreinato, a evangelizar a los nativos, y a fomentar la enseñanza de las primeras letras, con lo cual se perseguía, sobre todo, no sólo educar a los habitantes conforme normas de la cultura latina cristiana de Europa y a fortalecer la fe y la moral de hispanos llegados al Nuevo Mundo, sino a consolidar el proceso de construcción cultural para el dominio.

Útil al proyecto de predominio en la virreinal Nueva España luego de la conquista española, la imprenta también contribuyó a finiquitar el mando imperial de coloniaje, como se ejemplificó cuando el 22 de Octubre de 1814 fue promulgada la Constitución de Apatzingán, sustentada en principios filosóficos esenciales de los Sentimientos de la Nación del generalísimo José María Morelos y Pavón.

Esto es, que en Apatzingán, sede del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, se tuvo la primera imprenta llevada con el ejército a su mando por el heroico Morelos, quien al establecer en 1813 un gobierno provisional en la ciudad de Oaxaca, también fundó el periódico insurgente El Correo Americano del Sur, con el propósito de difundir la doctrina revolucionaria.

Precursor e impulsor del periodismo en México, José María Morelos y Pavón ordenó en 1813 la publicación del periódico Correo Americano del Sur en Oaxaca, durante la ocupación independentista, con el objetivo primordial de dar a conocer las causas, las campañas y algunos comunicados de los dirigentes de la guerra de Independencia de México. Con esta publicación Morelos dio continuidad al periódico Despertador de Michoacán, y al periódico Sud, antecesor inmediato.

Conclusiones

Así las cosas, el saber que no hay nada nuevo bajo el sol se constata al transitar el camino en espiral del conocimiento, a la luz del cual es evidente que poco o casi nada se ha avanzado, en cuanto al quehacer del cronista, del historiador y del periodista, en comparación con los avances científicos y tecnológicos en esta era en que no sólo lo escrito en computadora e impreso en papel asimismo puede difundirse globalmente de inmediato por Internet, sino que los hechos se muestran en el momento mismo en que ocurren, a través de medios de comunicación masiva que revolucionadamente cambian día a día.

 

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Evolución del periodismo, conferencia de Eduardo Garibay Mares, en el XV Aniversario del periódico Epígrafo de Morelia

 

 

José Antonio Mosqueda Bedolla

www.prensalibremexicana.com

Viernes 16 de Diciembre de 2016

 

 Eduardoi Gaibay Mares, Nicolaita Emérito, en la Facultad de Letras de la UMSNH

Eduardo Garibay Mares, Nicolaita Emérito, en el marco conmemorativo del 45 Aniversario de su ejercicio periodístico profesional. FOTO/ Roberto Lázaro Melo.

En el marco conmemorativo del XV Aniversario del periódico Epígrafo de Morelia, el 16 de diciembre de 2016 el auditorio de la Facultad de Letras de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSNH; fue sede de la conferencia Evolución del periodismo. Escritura e imprenta en crónica, historia y periodismo independentista de México del Nicolaita Emérito Eduardo Garibay Mares.

En entrevista, significativo fue conocer que, respecto al periodismo, en el edificio en el que ahora funciona la Facultad de Letras fue donde en 1972, al iniciar el desarrollo de su Propuesta de Capacitación Educativa para la Asistencia Nacional, el nicolaita Garibay Mares dio inicio a la par a su ejercicio profesional periodístico, que era el punto número uno de su Plan de Trabajo-en la entonces Facultad de Odontología de la Casa de Hidalgo.

Es así que en el marco conmemorativo de 45 años de ejercicio profesional periodístico, Eduardo Garibay Mares volvió al edificio de su Aula Máter, donde por su educativa labor social altruista

Roberto Lazaro Melo Director de Epígrafo - Eduardo Garibay Mares, conferencista.

Roberto Lázaro Melo, Director del periódico Epígrafo de Morelia; y el periodista e historiador Eduardo Garibay Mares, Nicolaita Emérito de la Universidad Michoacana. FOTO/José Antonio Mosqueda Bedolla

extendida al paso de los años a comunidades de Michoacán, Guanajuato, Jalisco y Colima, fue reconocido como Universitario ejemplo de actuales y futuras generaciones en Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, el 29 de septiembre de 1974.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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